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"PLANOS
Y DIMENSIONES"
extracto
de La luz diamantina
.
por
Francisco Redondo Segura
Nuestra
Limitada
Percepción
de la REALIDAD
El hombre percibe el mundo que le rodea gracias a sus sentidos físicos,
la influencia de dicho mundo es quizás lo más importante de su
vida. Pero si prestamos un poco de atención observaremos que no
todo lo que nos rodea lo registra o percibe nuestros sentidos.
Echemos rápidamente una ojeada, al espacio vacío que hay entre el
libro y nosotros, ¿qué vemos?, seguramente muchos dirán ¡nada!,
sin embargo sabemos que, hoy por hoy, científicamente esto no es
cierto en modo alguno. Entre ese espacio, aparentemente vacío,
existe una multitud de formas, más o menos sutiles. Están las
motas de polvo y algunos ácaros, esta el aire que aunque invisible
al ojo, permanentemente presente en la atmósfera. Pero aún hay más,
están miles y miles de ondas de radio y televisión, además de
millones de conversaciones de teléfonos móviles. Vaya, el espacio
vacío parece muy congestionado de tráfico de ondas. Pero si además
queremos profundizar un poco más, seremos conscientes que los átomos
que formas la partículas del oxígeno, por ejemplo, vibran o mejor
dicho, giran incesantemente dentro de su núcleo, los electrones y
los protones alrededor del neutrón, y este movimiento produce una
finísima fricción que a su vez produce diversos ultrasonidos, que
nuestros oídos son incapaces de percibir. Si siguiéramos
investigando, y profundizando en diferentes dimensiones, muy pronto
entraríamos dentro del campo de lo extrasensorial, dónde los
pensamientos, las emociones y las fuerzas y vidas invisibles ocuparían
su lugar en el tiempo y en el espacio que nos rodea. Miremos
atentamente a nuestro alrededor, nada es realmente lo que parece
ser, y hay mucho más oculto que no percibimos, que lo que a priori
o a simple vista parecería haber.
Conocemos el mundo por medio de nuestros CINCO SENTIDOS, y si uno de
ellos es defectuoso nuestro conocimiento del mundo también varia.
Estos 5 sentidos todos los conocemos y son:
LA
VISTA:
Este sentido nos permite percibir, ver, una determinada gama de
vibraciones cromáticas.
EL
OÍDO:
Nos permite oír, una limitada frecuencia de decibelios.
EL
TACTO:
Relacionado con la sensibilidad de la piel.
EL
GUSTO: Nos
pone en relación con una delimitada escala de sabores.
EL
OLFATO:
Este sentido está mucho más desarrollado en los animales que en el
hombre. Es un sentido poco utilizado en detrimento de los demás,
sin embargo cuando lo utilizamos con plena conciencia nos
proporciona un campo de experiencias maravilloso.
"Nuestros
sentidos Físicos, son como ventanas abiertas al mundo exterior, que
permite al Morador Interno, vislumbrar una pequeña porción de la
" Realidad ". Más allá de esta fracción, encontramos
otras "Realidades" más profundas, ya sean químicas, atómicas
o Espirituales, de las cuales nuestros CINCO SENTIDOS, por sí
mismos, nada saben..."
C.
Jinarajadasa, en su libro "Fundamentos de Teosofía" hace
una buena y clara exposición de lo que a los sentidos y a su
percepción estamos considerando, diciendo así:
-Consideremos, por ejemplo, nuestro conocimiento del mundo por la
facultad de la vista. ¿Qué entendemos por ver un objeto? Ello
significa que nuestros ojos responden a las vibraciones de luz
emitidas por el frente del objeto y que nuestra conciencia las
traduce en ideas de forma Y color. Por supuesto que nosotros sólo
vemos la parte que nos da de frente, nunca el todo, que abarca las
partes anterior y posterior. Esta facultad de ver se debe, pues, a
las ONDAS DE LUZ a que responden nuestros ojos. Pero ¿qué es,
después de todo, la Luz? Al contestar a esta pregunta veremos
enseguida cuán pequeña es la parte VISIBLE del Mundo y cuán
grande la INVISIBLE.
La
luz es una vibración en el éter, y según su amplitud y frecuencia
es el COLOR que produce. La Luz que nosotros conocemos procede del
sol, que despide grandes haces de vibraciones de diversos tipos a
que llamamos LUZ BLANCA. Pero si hacemos pasar un rayo de luz blanca
por un prisma de vidrio, las partículas de éste dividen cada haz
en sus vibraciones constitutivas. Estas vibraciones percibidas por
la retina del ojo producen en nuestra conciencia la sensación del
color.
Los
colores que nuestros ojos pueden percibir son siete: Rojo,
Anaranjado, Amarillo, Verde, Azul, Añil y Violeta. Que con sus
matices y combinaciones constituyen los variados colores del mundo
en que vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser. Pero los colores
que nosotros vemos no son todos los que existen. Nosotros no vemos más
colores que aquellos a que nuestros ojos pueden responder, y como
sabemos, la respuesta de nuestro ojo es muy limitada.
En
el espectro podemos ver los colores desde el rojo hasta el azul y
después el violeta, pero pocos de nosotros pueden percibir el añil
entre el azul y el violeta. Podemos responder a las vibraciones
solares en el éter y percibirlas como colores siempre que su número
no baje de 15.000 por centímetro (rojo) o exceda de 25.000
(violeta), pero un pequeño experi-mento nos mostrará pronto que
antes del rojo y después del violeta existen vibraciones que se nos
traducirían en colores si pudiéramos responder a ellas, vemos: Si
hacemos que un espejo ustorio refleje los rayos infrarrojos del
espectro -nuestro ojo no los percibe- y ponemos fósforo en el punto
de su convergencia, el calor lo encenderá, lo que indica que antes
del color rojo hay en el espectro vibraciones que producen calor.
De
la misma manera, si en el otro extremo del espectro interceptamos
por una pantalla los rayos violetas y en el espacio que les sigue,
donde nuestros ojos no ven color alguno, colocamos un disco o
pantalla cubierto de cianido de platino, arderá el disco por la
acción de los rayos ULTRAVIOLETA. Hay, pues, en los rayos solares
INFRARROJO y ULTRAVIOLETA colores que nuestros ojos no perciben y
que si estuvieran al alcance de nuestra vista nos traerían la
evidencia de que en la naturaleza hay nuevos colores y nuevos
matices. Esta simple observación ya de hecho nos muestra que
nuestra percepción de la realidad es limitada e inexacta.
También
nuestro sentido del oído es limitado: hay sonidos demasiado agudos
y demasiado graves para que nosotros los podamos oír. El sonido se
produce por ondas aéreas, de las que la nota más baja de un órgano
ordinario produce 32 por segundo y la DO más alta 4,224. Nuestro oído
responde a los sonidos cuyo número de ondas oscile entre estos dos
extremos, pero los hay de menor y mayor frecuencia, aunque no
podamos oírlos por más que se produzcan en nuestro alrededor.
Supongamos que un péndulo vibra a un ritmo de dos oscilaciones por
segundo, con lo que se consigue la primera octava; cada vez que el
ritmo se duplica en aceleración - cuatro, ocho, dieciséis, etc.,-
tenemos una octava más. Cuando se llega a la quinta octava con un
ritmo de frecuencia de 32 vibraciones por segundo y una longitud de
onda de 10,63 mts, se oye un sonido muy bajo. Cuando se alcanza la décima
quinta octava con una frecuencia de 32,786 vibraciones por segundo y
una longitud de onda de 10 mts, el sonido se extinguirá para
nosotros, empezando el ultra sonido - que ciertos animales pueden
percibir -. Después se transforman las mismas vibraciones en ondas
de radio y onda corta, transformándose en calor al llegar a 40
octavas y posteriormente en infrarrojos, hasta que llegamos a la
octava cuadragesimonovena. Aquí son nuestros ojos los que responden
y comenzamos a "ver". Allí las ondas van decreciendo en
longitud, de 78 millonésimas de centímetro (0,000038 ctms), es
decir desde los rayos rojos y pasando por los anaranjados,
amarillos, verdes, azules e índigo, hasta llegar a los rayos
violeta, que marcan el limite de la visión humana.
El diagrama se expresa con bastante claridad. Las vibraciones
clasificadas por la ciencia oscilan, en cuanto a la magnitud de
onda, entre 400 y un cuarto de millón -las producidas por las
radiaciones del hidrógeno bajo la influencia de una descarga eléctrica-
por pulgada (25'4 mm.). Nosotros respondemos a poco más de la
novena parte de todas estas vibraciones con los sentidos que
poseemos. En otras palabras, del mundo que nos rodea, descubierto
por la ciencia sólo conocemos una octava parte, y las siete
restantes permanecen ocultas para nuestra conciencia, y aún así
creemos verlo TODO como realmente es...
Supongamos también que nuestros nervios estuvieran organizados de
otro modo, que no respondiesen a las ondas de luz, pero sí a las eléctricas.
¡Qué diferente sería entonces el mundo que nos rodea! Por más
que el sol brillase para nosotros, no lo veríamos; la atmósfera
que nos rodea sería opaca; pero donde quiera que hubiese un fenómeno
eléctrico, veríamos. Un hilo telefónico sería un hueco por medio
del cual veríamos el mundo exterior, nuestras habitaciones estarían
alumbradas, no por la luz de una bombilla eléctrica, sino por hilos
eléctricos extendidos por las paredes. Realmente si nuestros
sentidos respondiesen a las ondas eléctricas, ni siquiera necesitaríamos
hilos, veríamos por la luz emitida por los PROTONES y ELECTRONES de
que se componen los átomos. No tendríamos alternativa de noche y día,
mientras los electrones y protones girasen en sus revoluciones
siempre sería de día.
Poco a poco vamos comprendiendo que vivimos en un mundo de ILUSIÓN,
que tiene poca semejanza con lo real. Ciertamente nos parece ver
muchas estrellas en el cielo, pero (éstas no están donde a
nuestros ojos parecen estar, ¡y claro acaso algunas no existen ya!.
Por
otra parte nos parece que nuestro cuerpo es sólido, pero la ciencia
nos dice que toda la materia realmente sólida que contiene cabría
en un dedal. Sabemos también que el tacto, el gusto y el olfato
apenas hacen más que darnos informaciones valiosas para nuestro
bienestar físico.
Hemos
visto que nuestro sentido del OÍDO abarca once octavas de vibración
desde 16.000 a 32.000 vibraciones por segundo, pero muchos mamíferos,
aves e insectos pueden captar sonidos que están mucho más allá
del límite que alcanza nuestra facultad. El CONCEPTO que ellos
tienen de la REALIDAD de la Naturaleza es con toda seguridad
diferente al nuestro. Por otra parte, de 60 o más octavas conocidas
de ondas radiantes, ¡ el ojo humano solo puede captar UNA ! Y por
desgracia o por suerte dependemos más de la vista que de cualquier
otro sentido.
Tal es exactamente el principio fundamental de la CLARIVIDENCIA. Nos
rodean muchos tipos de vibraciones a que el mortal en general no
puede responder. Está ciego, inconsciente, respecto a una parte del
universo, dispuesto a revelársele si él fuera capaz de responder a
sus vibraciones.
Pero
el Clarividente responde y por lo tanto VE más del mundo real que
el que no lo es. Por supuesto que no todos los clarividen-tes son
iguales en responder al mundo invisible: unos ven poco y otros
mucho; unos adquieren un concepto claro de lo que ven y otros
confuso e incoherente. Pero el principio de la clarividencia es
exactamente el mismo de la visión ordinaria. Aún no conocemos qué
desarrollo especial de los nervios y de los centros cerebrales es
necesario para responder alas vibraciones del mundo invisible, pero
la ciencia del mañana nos la descubrirá, descubriéndonos científicamente
la "FISIOLOGÍA OCULTA DEL CEREBRO" y pondrá el mecanismo
de la clarividencia más a nuestro alcance que lo está hoy.
El
Teósofo C. Jinarajadasa agrega, respecto a su propia experiencia:
“Al
hablaros de este mundo más extenso e invisible que nos rodea, no lo
hago de segunda mano, sino también por propia observación y
conocimiento. No sé lo que hay de especial en los centros de mi
cerebro; pero es un hecho constante de mi conciencia que en todo mi
alrededor, a través, dentro y fuera de todo, existe un mundo
invisible, muy difícil de describir. Su visión apenas requiere
esfuerzo de voluntad; no necesito mayor concentración que la de la
vista física para ver un objeto. Es indiferente que los ojos estén
abiertos o cerrados puesto que no se ve con ellos. La vista física
y la interna son independientes entre sí y, sin embargo, ambas actúan
simultáneamente. Mi ojo ve el papel en que escribo esto y al mismo
tiempo mi algo (no sé cómo llamarlo ve el mundo invisible que hay
encima, debajo, alrededor y a través del papel, de la mesa y de la
habitación. Este mundo es luminoso, y parece que todo punto de este
espacio es un manantial de luz propia, diferente de la del mundo físico.
Todo su espacio está en pleno movimiento; pero que sugiere de un
modo confuso e indescriptible la idea de la Cuarta Dimensión”.
La Ciencia esotérica nos enseña que existen SIETE PLANOS en relación
especial con el hombre y el sistema Solar, y todo individuo y toda
entidad tiene en ellos alguna fase de su vida. Hay diferentes
maneras de expresar con palabras los diferentes estados de la
materia y de la energía. Dependiendo de la escuela esotérica,
religión o creencia, estos diferentes niveles pueden ser descritos
como: PLANOS, DIMENSIONES, ESTRATOS, REINOS, MORADAS, NIVELES,
MUNDOS, REGIONES, etc. Nosotros preferimos utilizar la definición
de Planos o Mundos, y es importante comprender que cuando nos
referimos a dichos “Planos” o los vemos reflejados en diagramas,
así como en cuadros o dibujos, de ningún modo deben ser tomados
como mapas o realidades superpuestas, ya que la necesidad de
representar los planos como "ESTRATOS", cuando en realidad
se INTERPENETRAN, y de describir la posición física de las cosas
que existen sólo en materia etérica o mental, imposibilita hacer
una ilustración gráfica con precisión.
Como
resumen que sugieren realidades, los diagramas son de gran valor
para quienes los emplean correctamente.
Veamos
a continuación los diferentes Planos:
LOS
7 PLANOS
1) El Plano Físico.
2) El Plano Astral, Emocional o De Deseos
3) El Plano Mental.
4) El Plano Búdhico o Intuicional.
5) El Plano Átmico o Nirvánico.
6) El Plano Monádico .
7) El Plano Divino o Ádico.
(Hemos
empezado a enumerar los PLANOS o DIMENSIONES de la naturaleza desde
el más denso al más elevado, sin embargo también podemos hacerlo
al revés, siendo el plano Divino el primero y el Físico el séptimo,
el orden no importa, pero tengamos en cuenta que cuando digamos por
ejemplo el quinto plano, sepamos en qué orden hemos empezado, si de
arriba o de abajo.) Como hemos dicho, las diferentes dimensiones del
Universo se “ínterpenetran siempre”, de tal manera que en este
mismo instante, aquí y ahora, todos los planos participan
conjuntamente, aunque sí es cierto que un plano superior se expande
por encima de uno inferior en diámetro. El mejor ejemplo para
comprender esta idea de integración, es el de la esponja llena de
agua, dónde en un mismo espacio hay tres elementos diferentes, sólido,
líquido y gaseoso (aire), compartiendo todos ellos armoniosamente
la esponja.
Cada Plano es una región muy concreta de existencia, aunque
estrechamente relacionada con la anterior y la posterior inmediata.
Esto es posible debido a que cada Plano esta subdividido a su vez en
“siete subplanos”o siete diferenciaciones menores. Así podemos
comprender que por ejemplo el Plano Físico contiene dentro de su
manifestación diversos estados de la materia que llamamos: sólido,
líquido, gaseoso, y cuatro más que a continuación expondremos.
También cada Mundo difiere por completo del otro, y tienen sus
propias leyes y limitaciones dimensiónales. Veamos a continuación
cada uno por separado, aunque sólo sea básicamente.
EL
PLANO FÍSICO
-
El Plano Físico es el MÁS DENSO y el más evidente para el ser
humano común. Está sujeto a más Leyes que los otros seis
superiores, ya que conforme se asciende en niveles (vibración),
menor es la presión ejercida por la materia. La composición de su
SUSTANCIA, es la más grosera y concretizada, siendo por lo tanto el
plano inferior de la creación.
- El hombre hacer contacto con él a través de sus SENTIDOS FÍSICOS:
vista, oído, gusto, tacto y olfato, teniendo la mente como agente
sintetizador de todos ellos. Este contacto se alcanzo gracias al
enorme esfuerzo realizado por la evolución, para capacitarlo en
responder lo mejor posible a los impactos del mundo exterior (físico).
El estudio sobre sus innumerables fenómenos, así como de sus
variados tipos de vida, no pueden ser desarrolladas aquí, ya que ya
han sido suficientemente tratados y desarrollados por nuestros científicos
y hombres de ciencias naturales.
- Como ya dijo anteriormente, todos los Planos tienen siete tipos de
densidades diferentes llamados normalmente SUBPLANOS. El Plano Físico
está compuesto por diversas DENSIDADES, siete en total, siendo las
tres inferiores conocidas por todos, veamos: la sólida, la líquida
y la gaseosa, (el cuarto estado de la materia física es hoy en día
un hallazgo de la ciencia, la cual la está estudiando muy
incipientemente, se la conoce esotéricamente como energía etérica).
Los Siete SUBPLANOS del Plano Físico son:
-
El Sólido - El Líquido- El Gaseoso.
- El Etérico - El Superetérico - El Subatómico - El Atómico.
-
Antes de nada, debemos recordar que cuanto más elevado es un
subplano más rápido es el nivel vibratorio de la materia que le
corresponde. La ciencia moderna conoce únicamente cuatro: el Sólido,
el Líquido, el Gaseoso y el Plasmático. Más allá de éstos
existen otros tres, si bien cabe presuponer la posibilidad de que el
PLASMA conocido por la ciencia abarque también estos últimos
estados y haga de hecho referencia a la totalidad de la Región que
ocultamente se ha venido denominando ETÉRICA.
CARACTERISTICAS
DE LA MATERIA ETÉRICA:
Al
nivel etérico, y para los que poseen desarrollada la clarividencia
de esta clase, pueden percibir una gama cromática mucho mayor que
la que normalmente se registra en los tres subplanos inferiores.
Desde esa perspectiva, los gases son visibles, así como los éteres,
gérmenes, infec-ciones, bacterias, virus, etcétera. Cada zona
GEOGRÁFICA específica posee su propia naturaleza y atmósfera etérica,
constituida por los diversos éteres y las criaturas que los
habitan: ESPÍRITUS DE LA NATURALEZA y DEVAS. Estas atmósferas
peculiares, positivas o negativas según los casos, tienen una
repercusión específica sobre los cuerpos etéricos y la fisiología
a ese nivel de las personas que residen o atraviesan esa zona.
Existen Mareas De Materia Etérica, así como existen en el agua del
mar, y sus momentos de cambio coinciden con el mediodía y la
medianoche. Igualmente existe una compleja RED de corrientes MAGNÉTICAS
que circulan, con diversos trazados, de uno a otro polo, y que
poseen un enorme poder de arrastre e impulsión, susceptible de ser
utilizado cuando se poseen los conocimientos y medios adecuados,
como es el caso de los OVNIS, que utilizan estas corrientes para su
desplazamientos a increíble velocidad. También la antigua y
milenaria ciencia de la acupuntura, que por fin ha sido aceptada
oficialmente por la medicina, encontramos que trabajan también a
nivel etérico, por donde las energías fluyen por miles de
meridianos etéricos dentro del cuerpo humano, invisibles al ojo,
pero realmente precisos en su organización.
EL
PLANO ASTRAL
Entramos
aquí a considerar el Sexto Gran Plano del Sistema Solar. En este
nivel el Mundo Astral a perece muy diferente al mundo físico, la
materia es mucho más sutil que la etérica, y dotada de una
especial Vitalidad y Movilidad. Se trata pues de una materia en
movimiento incesante, que adopta todas las formas, imaginables, con
vertiginosa rapidez, pasando continuamente de una a otra, y
refulgiendo con infinidad de ma-tices cromáticos, incluidos muchos
colores no conocidos por el ojo físico. La luz solar en el plano
astral produce un efecto muy diferente que en el físico.
Existe
aquí una LUMINOSIDAD DIFUSA que no procede de ninguna dirección
determinada, siendo la propia materia astral luminosa de por sí, no
existiendo en ese nivel la absoluta oscuridad, ni las sombras, y no
viéndose afectada por las condiciones atmosféricas del plano físico.
La visión en este Plano es asimismo muy diferente de la física, ya
que cada objeto se percibe por todos sus lados a la vez, incluyendo
su interior, al igual que su exterior. Igualmente puede contemplarse
las partículas que componen la atmósfera, las Auras De Los Seres,
y los cuatro Subniveles de la Materia Etérica, además de los
colores ultravioletas, infrarrojos y todos cuantos actúan como
complementarios de los colores ordinarios a los que nuestra visión
común no percibe, por esa razón se la denomina “astral”
haciendo referencia a “estrellado” “luminoso”.
-
La materia del PLANO ASTRAL actúa como Transmisora y Receptora de
los impulsos que ocasionan los movimiento, y permiten el
SENTIMIENTO, la percepción del placer y el dolor, del agrado y el
desagrado, así, como de los DESEOS, las aspiraciones, el AMOR, el
odio, y todo tipo de emoción.
Esa
es la razón por la cual al Plano Astral también se la conoce como
el Plano Emocional o de Deseos. Así, también, todo objeto físico
posee materia Astral del grado correspondiente, que actúa como su
contraparte a ese nivel, si bien no existe una correlación directa
entre las partículas del objeto físico y las de su contraparte
astral, que se hallan en continuo movimiento. En los seres vivos
esta contraparte se destruye por disgregación tras la muerte física.
En el caso de los objetos inanimados, la contraparte se destruye
cuando se destruye el objeto físico. El nivel astral es fluídico y
hace posible que un objeto puramente astral pueda ser movido por un
ser astral, pero no la contraparte astral de un objeto físico ya
que ésta se halla unida indisolublemente a él. Para una persona
que es capaz de salir conscientemente con el Cuerpo Astral, llamado
también, proyección astral, puede percibir esta realidad con mucha
más nitidez y ser consciente, también, de la falta de gravedad y
de otras leyes, puramente físicas.
-
El Plano Astral esta subdividida a su vez en SIETE niveles
diferentes, con muchas diferencias entre los inferiores y los
superiores. En los subplanos inferiores encontramos una gran y
nublosa existencialidad, es el mundo de las pesadillas, del odio, de
los deseos más escalofriantes de la humanidad. Es el estado
relacionado con lo que los cristianos consideran el infierno, un
nivel dónde sus habitantes están
sujetos
a muchas penalidades autogeneradas. Es importante comprender que
cada Plano o Subplano están dentro de cada ser humano, y que no
hace falta “morir” o dejar el cuerpo físico para experimentar
dichos niveles, de hecho son mucha los individuos que por ley de
afinidad o correspondencia viven en sus propias vidas subjetivas,
dichos subplanos.
El
Cielo y el Infierno están dentro del hombre, es su propio bagaje
interior, y de él depende subir o bajar de grado espiritual. Los
Subplanos Intermedios, son regiones dónde suelen ir los recién
“fallecidos”, un plano cordial, dónde los deseos y anhelos
humanos suelen materializarse en materia astral, estando sus habi-tantes
viviendo en su propio mundo de ilusión particular. En los niveles
Superiores encontramos una profunda Bondad, una luminosidad y
ambientes sumamente refinados. El amor es la clave para ir
ascendiendo de subplanos y de planos, cuando más se asciende mejor
es la claridad y percepción espiritual, y el alma se encuentra más
libre, con menos velos ocultadores de la “verdad”. Cuando
tratemos el tema de la “MUERTE” en otro capítulo,
profundizaremos un poco más sobre dicho plano, ya que el ser
humano, y en este ciclo de manifestación en concreto, es muy
afectado por él, siendo todavía y por desgracia un ser muy
desequilibrado emocionalmente.
- Los HABITANTES del Mundo Astral, porque tengamos presente que
habitantes o seres de muy diferentes clases existen en todos los
planos de la creación, y así como en el plano físico existen
innumerables seres vivios, así también en el plano astral y en los
demás, existen infinidades de vidas, que viven, evolucionan y se
desenvuelven normalmente en su propio habitad. Los Habitantes
astrales se pueden dividir, a groso modo, en dos tipos: Los humanos,
y los que no lo son. Y dentro de esta división encontraríamos a
los que habitan, propiamente dicho, este plano y los visitantes que
esporádicamente lo visitan o realizan alguna labor.
En
este plano encontramos a los que recientemente han fallecido, también
encontramos a los que durante el sueño dejan el cuerpo físico y
vagan por el plano astral dormidos, sin conciencia despierta. También
están los Discípulos y Adeptos que a voluntad entran en dicho
mundo y de una forma totalmente consciente realizan algún trabajo
espiritual o de aprendizaje. Cualquier individuo puede salir en
cuerpo astral, y puede o no estar espiritualmente desarrollado,
porque el desenvolvimiento psíquico no va necesariamente unido al
progreso espiritual. Por lo tanto, podrá el psíquico ser
perfectamente consciente al actuar fuera del cuerpo físico, pero
por falta de adiestramiento se expone a tremendos ENGAÑOS respecto
a lo que percibe.
Sin
embargo los ADEPTOS o los Discípulos espiritualmente desarrollados,
rara vez suelen actuar en los mundos astrales, ya que su atención
va más bien dirigida hacia el Plano MENTAL, donde hay mayor
claridad y exactitud de lo que se percibe. En cuanto al individuo
vulgar, se le ve flotando vagamente en su cuerpo astral durante el
sueño físico en más o menos inconsciente condición. Durante el
sueño profundo, el EGO (Alma) con el cuerpo astral se retira del físico
y permanece en su contigüidad, pero si el individuo está muy poco
desarrollado psíquicamente, queda tan inactivo como el cuerpo físico.
Sin embargo, en algunos casos, el cuerpo astral flota como en sueños
a impulsos de las corrientes astrales y eventualmente reconoce a
otros Egos en la misma condición y tiene ex-periencias agradables o
desagradables, cuyo recuerdo irremediablemente confuso y a menudo
trasmutado en grotesca caricatura de lo realmente ocurrido, es causa
de que al despertar el individuo crea que tuvo un sueño muy extraño.
- La clasificación de los habitantes no humanos, es aun mayor que
la física, entra las que destacan ciertos “Elementales” o Espíritus
de la Naturaleza, ciertas Jerarquías Dévicas o Angélicas, y seres
procedentes de otros mundos, así como una gran variedad de
entidades de muy diver-sa índole evolutiva.
EL
PLANO MENTAL
-
El Plano Mental es aún mucho más sutil que el Astral, siendo más
elevado y sujeto a menos leyes limitadores, en cuanto al Alma se
refiere. Si bien también esta subdividido en sietes subplanos,
existe una gran brecha entre los cuatro inferiores y los tres
superiores, dividiéndose por consiguiente en DOS GRANDES ÁREAS o
REGIONES bien diferenciadas. El Mental Superior o MENTAL ABSTRACTO y
el Mental Inferior o MENTAL CONCRETO.
- Si el Plano Astral incorporaba una CUARTA DIMENSIÓN que de alguna
forma, parecía anular el problema de la distancia o ESPACIO, ya que
en ese nivel uno puede viajar a la velocidad del pensamiento, en
este nivel MENTAL encontramos una QUINTA DIMENSIÓN, que pare-ce
anular el TIEMPO, ya que, en este Plano en el que se producen los
PENSAMIENTOS, todos los procesos relacionados con un sujeto determi-nado
que en el nivel Físico se manifiestan en un orden secuencial, aquí
se producen todos al tiempo, y en un mismo lugar.
- La región del Plano Mental Abstracto, observado desde el punto de
vista cristiano sería las Moradas del Cielo, o “Devachán”
ocultista. Siendo la residencia verdadera de nuestra ALMA, de
nuestro “YO SU-PERIOR”. En los tres subplanos superiores se
encuentra lo que esotéricamente se denomina “CUERPO CAUSAL”, el
cual es, hablando simbólicamente “El Templo de Salomón
Interno”, lugar donde permanece todos los tesoros del hombre,
todas sus experiencias recogidas vida tras vida, nada se pierde en
la Evolución, y menos aún una experiencia.
- Es el plano que corresponde a nuestra mente, al pensamiento, a las
ideas, a la memoria, a la visualización, la imaginación, la
asociación, el lenguaje, etc. Los cuatro niveles inferiores o
subplanos concretos estén relacionados con la vida ordinaria y sus
sentidos físicos. La Mente Concreta, mide, pesa, estudia, analiza,
es mediática y formal. Pero debemos de hacer una importante
aclaración, la mente y el cerebro no son la misma cosa. El cerebro
es el soporte físico necesario, el recipiente material para
soportar o digerir la Mente. La Mente no es física, por esa razón
se puede pensar, y aun con mayor claridad, fuera del cuerpo físico
sin necesidad del cerebro físico. La Mente utiliza el instrumento
celular para expresarse en el mundo físico, y así el hombre puede
permanecer consciente, pensar, trabajar, experimentar y evolucionar
en el Plano Físico. De ahí la importancia de la salud mental, de
tener un buen instrumento cerebral para recibir adecuadamente las
impresiones del Alma, que utiliza el instrumento mental como
mediador en este mundo.
- Los Iniciados superiores suelen utilizar este plano para trabajar
espiritualmente, y así como una puede realizar una proyección
astral, también los discípulos avanzados pueden proyectarse fuera
del cuerpo físico y astral, y permanecer en sus cuerpos mentales,
funcionando perfectamente y con más precisión si cabe, que con los
anteriores. En este mundo como en los demás existen muchas vidas y
entidades de diferentes rangos. También en los subplanos inferiores
del plano mental encontramos a ciertas entidades “Elementarias”,
a ciertas Jerarquías Angélicas de mayor grado, a seres con cierto
grado de evolución. Y en los subplanos superiores a Seres como los
Maestros de Sabiduría, a Devas excelsos y a los Ángeles Solares.
- Únicamente nuestro escaso desenvolvimiento, la limitación a que
nos sujeta la vestidura de carne, nos impide darnos cuenta de que el
es-plendor, la Gloria del Cielo está AQUÍ y AHORA en nuestro
alrededor, y que las influencias dimanantes del mundo Celeste actuarían
en nosotros si fuéramos capaces de comprenderlas y recibirlas. Por
imposible que es-to le parezca al profano, es la más evidente y
sencilla realidad para el Ocultista, y a quienes no han comprendido
todavía esta fundamental ver-dad le repetiremos el consejo que da
al respecto el Señor Gautama el BUDA:
"
No os quejéis ni lloréis ni supliquéis, sino abrid los ojos y
ver, porque la luz os envuelve y sólo falta que arran-quéis la
venda de los ojos y miréis. Es algo admirable, her-moso, superior a
todo cuanto soñó el hombre, a todo cuanto por lo que lloró y
suplicó, y es, además, sempiterno..."
EL
PLANO BÚDICO O “INTUICIONAL”
-
Numerológicamente el Plano Búdico es el CUARTO Gran Plano de
Nuestro Sistema Solar, siendo el número 4 el CENTRO o medio de los
7. Por lo que tenemos 3 inferiores (Físico, Astral y Mental), y 3
superiores (Átmico, Monádico y Divino)
siendo
el Plano Búdico el punto medio. Podría decirse también que
simboliza el MÍSTICO CORAZÓN CÓSMICO, y que a su vez tiene una
oculta e íntima relación con el cora-zón humano, siendo este órgano
analógicamente el centro del hombre.
- Este Plano, al ser el PRIMERO verdaderamente Superior no se puede
hacer contacto con él, sino es a través de un riguroso trabajo de
aceleración evolutiva, siendo los Iniciados de orden superior los
que sí pueden acceder conscientemente a dicho mundo y hacer
contacto y traba-jar en él. Esta es una de las razones por las
cuales poco o nada se puede decir sobre él, salvo que su estructura
es completamente diferente y mu-cho más sutil de lo que nos podamos
imaginar. El Plano Búdico también es conocido como el PLANO "INTUICIONAL",
pues en él, se capta las REALIDADES VÍRGENES de una forma natural,
instantánea, intuitivamente, sin necesidad de utilizar el mecanismo
mental para entenderlas o comprenderlas. Por esa razón la INTUICIÓN
es un mecanismo muy espi-ritual y a la vez muy natural que utiliza
el Iniciado avanzado para discer-nir inequívocamente sobre
cualquier asunto. Esta intuición, a la que hacemos referencia, no
es la misma que las corazonadas o las adivinacio-nes instintivas. La
Intuición es el instrumento del Alma, por el cual se puede
reconocer “la verdad más elevada”, directamente, desnuda, sin
capas o velos, por lo tanto estamos hablando de un Poder o Cualidad
de carácter Divino.
- Las Fuerzas y energías de dicho Plano son con las que trabajan
los Maestros de Sabiduría. En el Plano Búdico la “UNICIDAD”,
la “UNIDAD” es reconocida perfectamente y corroborada por la
conciencia del Iniciado. Es el Plano del AMOR PURO, llamado
curiosamente, en los escritos esotéricos “RAZÓN PURA”,
teniendo una relación íntima con el cuerpo o plano astral, el cual
deberá a su debido tiempo, tras una larga depuración y transmutación,
manifestar y reflejar como un buen espejo las cualidades más
elevadas del plano búdico. El ser humano debe ser un buen canal de
manifestación de dichas energías, cuando esto ocurra de una forma
masiva, tendremos la demostración más solemne de la expresión
“FRATERNIDAD” en el plano físico.
LOS
PLANOS ÁTMICO, MONÁDICO y DIVINO
-
A medida que se asciende en Dimensiones, más difícil resulta su
interpretación y estudio para nuestra limitada mente
tridimensional. En estos Planos Superiores actúan muchas menos
leyes condicionadoras del espíritu humano, por lo que hay una mayor
LIBERTAD en cuanto a expresión de la Divinidad se refiere, a la vez
que fluye en ellas un Gran Caudal de Espiritualidad Divina,
indescriptible para nuestros cerebros. De momento poco o nada se
puede decir, sólo que en ellos moran los ESPÍRITUS PUROS, y Seres
que trascienden nuestra peculiar condición humana, siendo las
"MORADAS" más hermosas de nuestro PADRE CELESTIAL.
- Dando nociones esporádicas sobre dichos Planos, podemos decir que
en el Plano Átmico, por ejemplo se manifiesta con mucha fuerza la
Voluntad del Ser, el aspecto Poder Espiritual, así como en el Plano
Mo-nádico es la morada o la región de nuestro VERDADERO SER,
nuestro “YO DIVINO”, el “ESPÍRITU” del hombre, es el nivel
que el ser humano debe alcanzar como meta en este planeta. Cuando la
alcanza y se fusiona con la “Mónada”, el Espíritu Divino
entonces deviene como hom-bre perfecto o MAESTRO de Sabiduría. En
el Plano llamado Divino o Ádico, por ser el primero y más elevado,
parecer ser que uno entra en cierta relación mística e incluyente
con la Voluntad Divina, con la Conciencia de Dios, siendo consciente
en cierta medida del “PLAN DIVINO” que nuestro Creador tiene
para con su Creación Entera.
Estos
SIETE PLANOS colectivamente constituyen EL PLANO FÍSICO CÓSMICO
por lo que cada uno de nuestros siete planos son los
correspondientes siete SUBPLANOS del Plano Físico Cósmico. Este
dato nos muestra la Magnitud de la Creación, por lo que podemos
constatar que lo que nosotros llamamos Plano Divino, no es más que
el SUBPLANO Atómico Del Plano Físico Cósmico, y así
sucesivamente.
Aunque el tema es amplio y a la vez complejo, no deja de ser por
ello bellamente revelador, mostrándonos a la inteligencia humana un
panorama que hasta ahora ignorábamos, y aunque siga siendo para
muchos, una “bonita teoría”, nos invita a descubrirlo
personalmente. Porque lo que para unos es absurdo, para otras es muy
cierto, reduciéndose todo a una cuestión de trabajo y observación.
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